Siempre se dice que Uruguay no tiene actores preparados para televisión o cine pero es imposible estar experimentado en algo que no existe como tal.
Por esto se propone que se debe buscar un método, ya sea impositivo (hacia las extranjeras) o legal para que tal porcentaje del horario deba ser destinado a la ficción y producción nacional y que esto no sea completado por noticieros o revistas que poco hacen por la cultura.
Un posible impuesto a la “lata” que su producido se vuelque en fondos concursables para empresas culturales a través del Instituto de Cine y Audiovisual del Ministerio de Cultura.