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8/3/2010
Juan Pablo Oliveras
Desigualdades con aroma de Mujer
La división sexual del trabajo establece conductas y normas a seguir, funciones para hombres y mujeres que son impuestas culturalmente y que son vistas por la sociedad como naturales.
Se le enzeñan a niños y niñas a realizar tareas para imponer un orden que para la sociedad es lo que esta bien y lo que es visto como normal. Se determinan áreas que son de competencia de un sexo y del otro justificando estas enseñanzas por las diferencias biológicas.


A las mujeres se les asigna como primera responsabilidad la reproducción y en un segundísimo segundo plano la producción material, de aquí nace la desigualdad de género.

Durante mucho tiempo las mujeres que trabajaban eran consideradas fuera de lugar en el mercado de trabajo y eran mal vistas por una sociedad absolutamente conservadora.
En las últimas décadas la participación  laboral femenina en la región se ha duplicado, pasó de un 23% a un 53% entre 1990 y 2008 según una reciente investigación realizada por la Organización Internacional del Trabajo y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y si se toma la franja de entre 20 y 40 años el porcentaje de mueres que trabajan fuera del hogar asciende al 70%, por lo que estamos viviendo una verdadera revolución cultural más allá que esto se deba a una adaptación del mercado trabajo a las necesidades del mundo empresarial y no tanto a una maduración social que tienda a la igualdad de género, aunque en este sentido también ha habido avances.

Sin embargo,   si tomamos en cuenta que el hombre aún en estos tiempos ocupa mucho menos tiempo que las mujeres en tareas del hogar, el uso del tiempo se convierte en un factor de desigualdad importante. Así como en la calidad del empleo y en las diferencias que  hay en lo que tiene que ver con la remuneración por igual tarea donde claramente la mujer es peor remunerada.
Los trabajos  considerados femeninos son los peor pagos y  generalmente tienen las peores condiciones laborales a su vez, también las mujeres son mayoría en el creciente mercado de trabajos temporarios, empleos que son claramente mas inestables y que sufren fuertemente las crisis regionales y mundiales, por lo que están mas expuestas al desempleo.

Cuando llegamos a analizar como se componen los lugares de decisiones mas importantes en los ámbitos públicos y privados, ha habido avances importantes para las mujeres en los últimos años pero son aún insuficientes como para decir que estamos en una situación de igualdad.

El sistema político ha empezando a romper las barreras de que la política es cosa de "hombres" y ya varias mujeres han alcanzado la presidencia de varios países del mundo. Uruguay no ha sido ajeno a este proceso aunque parecería ser más lento que varios países de la región. El gobierno de Tabaré Vazquez le dio una impronta a su gobierno con muchas mujeres en su gabinete aunque a nivel parlamentario predominan los hombres.
Ahora nuestro Frente Amplio tiene un nuevo desafío por delante que es llevar a la Intendencia de Montevideo a una mujer , por primera vez en la historia.

Trabajaremos fuertemente para lograrlo, y dar un paso más en esa revolución social por la igualdad de derechos, no tengan dudas de ello.

Movimiento de Integración Alternativo - Lista 642 - Frente Amplio
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